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Cómo usar un nebulizador en casa de forma segura

Antes de nebulizar

Lavate las manos antes de armar el equipo y usá siempre la medicación y la dosis indicadas por tu médico — el nebulizador es el método de entrega, no reemplaza la indicación profesional sobre qué poner adentro.

Sentate en posición vertical o semi-sentado; nebulizar acostado reduce cuánto medicamento llega realmente a los pulmones.

Durante la sesión

Respirá normalmente por la boca con la mascarilla o boquilla bien ajustada, sin que se escape vapor por los costados.

Con niños pequeños que no toleran la boquilla, una mascarilla facial bien sellada igual funciona, aunque lloren — lo importante es que el vapor no se pierda en el aire.

Una sesión completa suele durar entre 8 y 15 minutos, hasta que deja de salir vapor de forma constante.

Después de cada uso

Desarmá la mascarilla/boquilla y el vaso del medicamento, enjuagalos con agua tibia y dejalos secar al aire — la humedad que queda es donde crecen hongos y bacterias.

Una vez por semana (o según indique el manual), desinfectá las piezas con la solución que recomiende el fabricante del equipo.

Cuándo consultar a un médico

Si después del tratamiento la respiración sigue agitada, hay silbidos (sibilancias) que no mejoran, o la persona se ve pálida, somnolienta o muy decaída, consultá de inmediato.

En bebés y niños pequeños, cualquier signo de que les cuesta respirar (aleteo nasal, hundimiento entre las costillas) es motivo de consulta urgente, no de esperar a la próxima sesión.

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