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Cómo tomar la temperatura correctamente y reconocer la fiebre

Termómetro digital (axilar)

Secá bien la axila antes de medir — la humedad puede alterar la lectura. Colocá la punta del termómetro en contacto directo con la piel, no sobre la ropa.

Esperá a que el equipo avise con un sonido que terminó; retirarlo antes de tiempo da una lectura más baja de la real.

Termómetro infrarrojo (frontal o de oído)

Apuntá a una frente seca, sin sudor, pelo ni gorro de por medio, a la distancia que indique el manual de tu equipo (varía según el modelo).

En el caso de oído, enderezá suavemente el canal auditivo tirando la oreja hacia atrás y arriba en adultos (hacia atrás y abajo en bebés) para apuntar bien al tímpano.

Cómo interpretar el resultado

En general se considera fiebre una temperatura corporal de 38°C o más, medida de forma correcta. Cada tipo de termómetro (axilar, oral, rectal, de oído, frontal) tiene su propia referencia, que suele venir en el manual del equipo.

Una variación de pocas décimas entre mediciones seguidas es normal — repetí la medición si el resultado te sorprende antes de sacar conclusiones.

Cuándo consultar a un médico

En bebés menores de 3 meses, cualquier fiebre (38°C o más) es motivo de consulta médica el mismo día, sin esperar a ver si baja sola.

En niños y adultos, consultá si la fiebre se mantiene más de 2-3 días, supera los 39-40°C, o viene acompañada de dificultad para respirar, rigidez de cuello, erupciones en la piel o decaimiento marcado.

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