Cómo elegir tu termómetro
Digital de contacto
Suele ser el más económico y preciso para uso general, pero necesita permanecer en contacto con la piel unos segundos hasta que avisa que terminó — menos práctico con un bebé que no se queda quieto.
Infrarrojo (frontal o de oído)
Da una lectura casi instantánea sin contacto directo (el frontal) o con contacto breve (el de oído), lo que lo hace más cómodo para niños dormidos o que no toleran el contacto prolongado.
Es más sensible a la técnica (distancia correcta, frente sin sudor, buen ángulo en el oído) que uno digital de contacto — vale la pena repetir la medición si el resultado te sorprende.
En la práctica
Para seguimiento frecuente en bebés y niños pequeños, un infrarrojo suele ser más práctico. Para una medición puntual y la mayor precisión posible, uno digital de contacto sigue siendo una referencia confiable.